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Escuela Secundaria Myanmar

La República de la Unión de Myanmar, más conocida como Myanmar o Birmania, es un país situado en el sudeste asiático que cuenta con una superficie de más de 670.000 km2. Con una población oficial que supera los 53,7 millones de habitantes y un PIB per cápita cercano a 1330 USD (Banco Mundial, 2018), Myanmar está clasificado por las Naciones Unidas dentro de la categoría de “países menos desarrollados”.

El sistema educativo birmano está organizado en 4 niveles: Preescolar (3 a 4 años), Educación Primaria (5 a 9 años), Educación Secundaria (10 a 15 años) y Educación Universitaria (16 a 20 años). De todos ellos, la Educación Primaria es la única etapa obligatoria. 

Tras una revisión integral del sistema educativo a nivel nacional, el Ministerio de Educación elaboró un Plan Estratégico Nacional de Educación (2016-2021) cuya implantación perseguía, entre otros objetivos, lograr el acceso universal a la educación obligatoria y mejorar la calidad de la misma.

 

A pesar de las reformas y del incremento de inversión en educación pública (del 0,8% del PIB en 2011 al 2% del PIB en 2018), numerosos niños y jóvenes continúan sin escolarizar o abandonan su formación a edades muy tempranas, debido sobre todo a razones económicas y falta de acceso. La precariedad de las infraestructuras y el reducido número de profesores cualificados siguen constituyendo las principales debilidades del sistema educativo.

Todo comenzó con un viaje a Myanmar en 2016 cuando Ko Ye, un guía local, nos habló de los problemas que tenían para continuar su formación los chicos de Ngakhommasan, una pequeña aldea de Twante, localidad perteneciente a la provincia de Ragún.

En ella existía una única escuela de Educación Primaria, que contaba con unos 140 alumnos escolarizados. En el edificio convivían seis clases de 3 a 9 años en las que se impartían todas las materias.

Actualmente, solo el 70% de los niños de la región de Ragún continúa su formación tras terminar la educación obligatoria (censo 2014) y estas cifras son aún más bajas en áreas rurales. En el caso de Ngakhommasan, el abandono escolar se debía principalmente a que los chicos tenían que desplazarse a otros pueblos, caminando largas distancias, hasta llegar a la escuela de Educación Secundaria más próxima.

A través de Ko Ye conocimos que el colegio podría impartir Educación Secundaria si contase con un edificio adicional. Decidimos entonces sumarnos a esta bonita iniciativa y empezar a trabajar para poder hacer realidad este proyecto. Nacía la Fundación Océano Solidario.

El 6 de noviembre de 2016, aprovechando la celebración de la Maratón de Nueva York, y a través de la participación de algunos miembros del Patronato de la Fundación en la carrera, comenzó la recaudación de fondos para la construcción de nuestra Escuela.

El equipo de Ocean Infrastructures Management (OIM) también se involucró mucho desde el comienzo haciéndose cargo del diseño de la Escuela. Además de la construcción del propio edificio, se decidió incluir como parte del proyecto la adaptación del resto de la superficie disponible para construir un patio de recreo e involucrar así a todos los niños a través del deporte.

En julio de 2017, y gracias al esfuerzo solidario de muchos colaboradores, comenzaron las obras. Mediante un modelo de construcción participativa pudimos trabajar codo con codo con las familias de la aldea, quienes contribuyeron activamente aportando su mano de obra. Con el objetivo de aprovechar al máximo los recursos disponibles, la totalidad de los medios humanos y materiales empleados fueron birmanos, coordinados todos ellos desde Madrid con ayuda de Ko Ye.

En el siguiente enlace puedes encontrar más detalles de cómo se desarrolló el día a día de su construcción: Twante Ngakhommasan School Construction

Cuatro meses de mucho trabajo y enorme dedicación permitieron levantar la nueva Escuela de Educación Secundaria.

El 6 de enero de 2018 se inauguró oficialmente. Fue un día lleno de celebraciones y fiesta. Todo un día para recordar. En las calles, la gente cantaba y bailaba como recompensa por todo el esfuerzo invertido. La Escuela de Educación Secundaria constituía un punto de inflexión para nuestros amigos, especialmente para sus jóvenes, ante los que se abría un mundo de nuevas posibilidades.

Para continuar apoyando la educación de nuestros chicos, a finales de 2019 propiciamos la creación de una biblioteca escolar, equipándola con mesas, bancos y estantes nuevos. Estamos convencidos de que este espacio, más propicio para el estudio, tendrá un impacto directo y muy positivo en su aprendizaje.

Desde Océano Solidario trabajamos siempre por maximizar el alcance de nuestras acciones; además de favorecer el desarrollo educativo de niños y jóvenes perseguimos apoyar, en la medida de nuestras posibilidades, el crecimiento de la economía local. Por ello – y al igual que durante la construcción de la Escuela – tanto la compra de materiales como la contratación de la mano de obra para la fabricación del mobiliario de la biblioteca se realizó íntegramente en Twante. De este modo, logramos reducir el número de intermediarios para que la ayuda llegase directamente a sus destinatarios.