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El cambio a puertos sostenibles

Es casi imposible hablar de sostenibilidad sin antes analizar en profundidad las tendencias actuales de las emisiones globales de gases y los efectos que ha tenido en el medio ambiente. Cuando analizamos la proyección de la emisión de gases de efecto invernadero, es evidente que estamos en camino de alcanzar un aumento de temperatura entre 3 y 6 grados centígrados. Esta es una diferencia significativa con el objetivo de 2 grados centígrados que el acuerdo de París sobre el cambio climático había establecido en 2010.

Debido a esta perspectiva, diferentes organismos multilaterales y agencias gubernamentales de todo el mundo, están impulsando una legislación que reduzca la huella de carbono y contribuya a la creación de un futuro más sostenible. Además, en los últimos años ha habido un fuerte aumento de la presión social sobre el desempeño ambiental. Esto se ha visto especialmente en las generaciones más jóvenes, que tienen una mayor probabilidad de experimentar los impactos directos del calentamiento global. Estos factores han provocado un cambio generalizado en diferentes industrias, adaptando sus estrategias de crecimiento para tener en cuenta los principios de sostenibilidad. Si bien la posibilidad de incorporar el sector marítimo en los acuerdos de París se ha debatido durante mucho tiempo, esto aún no ha sucedido. Sin embargo, las diferentes políticas y regulaciones ambientales marítimas internacionales indican una transición global hacia una industria más limpia y verde. Algunos desarrollos regulatorios recientes importantes son:

  • El ODS 14 tiene como objetivo gestionar y proteger de forma sostenible los ecosistemas marinos y costeros de la contaminación, así como abordar los impactos de la acidificación de los océanos.

  • La nueva regulación de la OMI 2020 requiere reducir el límite de azufre en el fueloil para buques del 3,50% al 0,50%.

  • La estrategia inicial de la OMI tiene como objetivo reducir las emisiones de CO2 del transporte marítimo internacional en al menos un 40% para 2030, persiguiendo esfuerzos hacia el 70% para 2050, y reducir los GEI en al menos un 50% para 2050 en comparación con 2008.
    El índice de diseño de eficiencia energética de la OMI (EEDI) establece estándares para los buques nuevos y medidas asociadas de eficiencia energética operativa para los buques existentes.

    Este aumento de la regulación, deja la sostenibilidad como el valor más importante que una empresa de nuestro sector puede adaptar. Todos los actores activos tienen la obligación legal y moral de reevaluar toda nuestra cadena de suministro, asegurándose de que estamos teniendo en cuenta los principios sostenibles en cada paso del camino. Esta es la única forma en que una empresa puede impulsar un enfoque sostenible de triple resultado. Hoy en día, esto es más relevante que nunca: se espera que estas regulaciones se conviertan en los generadores de costos más importantes en los próximos años y uno de los factores diferenciadores más importantes en la industria marítima. Pero, ¿cómo podemos nosotros, como líderes de nuestra industria, catalizar este cambio sostenible?

    El primer paso es comenzar a trabajar en un cambio de mentalidad general. Es importante pasar de una mentalidad “más grande y más grande” a una “más verde y más verde”. Necesitamos comenzar a encontrar nuevas ventajas competitivas para la industria. Una tendencia que ha sido evidente en los últimos años es que la carrera por la economía de escala de los buques parece haber llegado a su fin. Por lo tanto, es poco probable que continúen los proyectos de construcción de barcos a gran escala. Los puertos todavía están debatiendo sobre la necesidad de mega inversiones en el alojamiento de los mega barcos para entregar y obtener resultados financieros. Aunque se espera que las inversiones en infraestructura portuaria física disminuyan, ha habido un cambio en el enfoque de la inversión hacia soluciones más tecnológicas.

    Los puertos están implementando cada vez más innovaciones en toda la cadena de valor con una amplia gama de tecnologías utilizadas. Los puertos exitosos colaboran para crear sinergias en la cadena de suministro dentro de su ecosistema y clúster. Al implementar soluciones tecnológicas, los puertos están logrando cadenas logísticas más automáticas, digitalizadas y conectadas que impulsarán niveles de productividad más altos. Mediante el uso de análisis de datos y tecnología de gemelos digitales, la optimización de rutas, la gestión de energía, la detección y resolución de fallas se pueden realizar de manera mucho más rentable. El análisis de datos avanzado permite simplificar y optimizar el uso y las operaciones de la infraestructura existente al eliminar el transporte innecesario / vacío. Por lo tanto, es seguro asumir que los puertos que han invertido en avances tecnológicos tienen una ventaja competitiva significativa.

    Los puertos inteligentes implican tener una mentalidad de datos; creando nuevos enfoques para la gestión de datos, participando en modelos de entrega innovadores y nuevas tácticas de gobernanza. El principal objetivo de esta transición tecnológica es mejorar significativamente la eficiencia operativa y económica para todos los actores portuarios. Por el lado de la oferta, los impulsores de valor clave para los operadores de terminales son las mejoras en la capacidad, confiabilidad, soporte y costos. Por el lado de la demanda, los conductores para los usuarios del puerto son el ahorro de tiempo, mayor seguridad y trazabilidad: saber dónde y cómo está su mercadería en cada momento. La mejora de los impulsores en ambos lados se refleja en la implementación de soluciones tecnológicas que optimizan, automatizan e integran las cadenas de suministro dentro de su ecosistema y clúster. Esto conduce a la creación de sinergias en la cadena de suministro que impulsan una mayor eficiencia económica, resiliencia portuaria y sostenibilidad ambiental y social.

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