España entra en una nueva etapa de defensa naval, muy distinta a la de los últimos años. En este giro influyen factores como un entorno internacional más incierto y los nuevos compromisos adquiridos en el marco de la OTAN, que están llevando a los países miembros a reforzar sus programas de industria de defensa. En este contexto, durante los últimos meses se está produciendo una intensa actividad en la modernización de las infraestructuras de las bases navales españolas. La Plataforma de Contratación del Estado refleja un incremento de las licitaciones vinculadas a la redacción de anteproyectos, proyectos constructivos y asistencias técnicas. El objetivo es adecuar muelles, calados, servicios y capacidades logísticas.