El sector portuario internacional atraviesa hoy en día una etapa de profunda transformación. A los vaivenes que impone la incertidumbre geopolítica se suman las exigencias derivadas de los ambiciosos objetivos de descarbonización y transición energética. Al mismo tiempo, el movimiento de mercancías y pasajeros se ha intensificado y diversificado, con lo que también se ha potenciado el papel de los puertos. En este escenario cobran relevancia las terminales multipropósito o polivalentes, ya que están pensadas como espacios portuarios flexibles en los que distintos tipos de carga o pasajeros conviven dentro de una misma infraestructura que se va transformando.