El transporte de mercancías en España sigue dominado por la carretera. Más del 95% del volumen terrestre circula aún por camión, frente al 80% de media europea, lo que evidencia la debilidad del ferrocarril de carga y su escasa conexión con los puertos. Esta situación plantea un reto no solo para la competitividad del sistema logístico, sino también para el cumplimiento de los objetivos de descarbonización marcados por Bruselas de cara a 2030.
Un informe elaborado por Ocean Capital Partners subraya que el tren de mercancías puede convertirse en la columna vertebral de la logística portuaria española y cifra en hasta 800 millones de euros anuales el ahorro directo en costes frente al camión.