Las obras de modernización de las infraestructuras del nuevo puerto deportivo para grandes yates en la zona de la Marina del puerto de Eivissa han sacado a la luz numerosos restos arqueológicos, que abarcan una impresionante horquilla histórica que se inicia en la época púnica, continúa en la romana y musulmana y se prolonga hasta la construcción, por ejemplo, de la primera carretera que unió la capital de la isla con Sant Antoni, datada en 1867.
Estos trabajos, que llevó a cabo la adjudicataria de ese puerto, IGY Ibiza Marina, gestionada por Ocean Capital Partners (OCP), Grupo Empresas Matutes e Island Global Yachting (IGY), consistieron en el tendido de la conducción del suministro eléctrico desde una central situada, aproximadamente, detrás del instituto Santa María, hasta la zona de los Andenes del puerto, entre el Martillo y el viejo Muro; el recorrido incluyó una parte de la avenida de Ignasi Wallis y toda la avenida de Bartomeu de Roselló, además de tramos de las calles Vicente Serra i Orvay y Arzobispo Cardona Riera.